Voy a rezar por instinto un crudo ave Chascona, es de raíz pecadora, como el santo vino tinto, que hace brotar en su cinto las pasiones del laurel, que no me falte el clavel ni me aleje de su pluma, el poeta que en la bruma, me da luz pa’ florecer.
Boquita e’ charco
Charquito enamora’o de la luna, amante eterno de agua turbia en tu quebrado cuerpo de asfalto, son de agua las ternuras. ¿Cuántos charcos te aguardan, Luna? Pa’ volverse cielo sólo con mirarte, pa’ temblar en tus lisuras de amante. Embriaga tu aroma de lluvia, tu frágil quietud de vereda rota, tu mirada secreta de luna mojada, me hacen caer en vuelo de pluma desvelada. Caricia de luna, cuerpo de amante, boquita e’ charco, camino errante.
Sombra
Antes de mirar al frente, preciso mirar atrás, pa’ darle tiempo a mi sombra que no demora en llegar.
Que se escriba esta nueva historia, con cicatrices al aire, pa’ parir desde la memoria, el porvenir de las calles.
Y pa’ mi… Pa’ que no falten los vientos que hacen danzar a los puentes, ni mi sombra se demore en las esquinas dolientes…
Descuido
Me pasa por descuidá, me pongo a soñar profundo, entonce’ a veces confundo el sueño y la realidá. Despierta me pongo andar, creyendo que estoy soñando, y así me voy enredando en un nuevo amor travieso, se me aloja hasta en los verso’ paré que lo estoy amando…
Sentencia
¿Dónde se fue el silencio?, ¿a dónde su inconclusión?, ¿a dónde su agüita mansa y su canción de carbón?
Si se me arranca el silencio y me cela, Bruja, mi soledad, empuñaré mi desvelo, entre la gente y tu trigal.
Si el miedo vuelve imposible, a los caminos de azahares, a las caricias del viento y a los amores fatales…
Entonces cumpla el destino, lo que mi zurda le manda. ¡Yo no nací pa’ cobarde, ni pa’ vestir las mañanas!
Cuando la realidad me deja sin palabras, entonces, me pongo a cantar.
He derrumbado mi reino Y desde el barro mi voz Se encendió para salvarme Como un torrente feroz.
Cada vez que los vicios humanos Tejen nudos a lo divino, Elijo vestirme de canto, Besando sus notas de vino.
Y cuando se atora en el cuello Un tren de nudos humanos, Atascándome las palabras Canto y olvido desganos.